Mah, 16. “As melhores e as mais lindas coisas do mundo não se pode ver nem tocar. Elas devem ser sentidas com o coração. Não devemos ter medo dos confrontos, até os planetas se chocam, e do caos nascem as estrelas. Não se mede o valor de um homem pelas suas roupas ou pelos bens que possui, o verdadeiro valor do homem é o seu caráter, suas ideias e a nobreza dos seus ideais.” Charles Chaplin.

contador

 

Su supiera de donde vienes y a donde vas.
Si supiera que es lo que piensas al caminar.
Si supiera que es lo que sientes cuando me miras.
Si supiera que es lo que quieren las flores lila.
Si supiera porque te ocultas tras las montañas.
Si supiera como acaricias las nubes blancas.
Si supiera con que pasión besas el cielo.
Si supiera a que me arriesgo pensando en ti.

Si supiera. Tatiana C. (via migajasyescritos)

Puede que no tengamos que ser felices, a lo mejor las monedas de quinientos pesos que tiré en cualquier fuente por la calle nunca hayan servido en eso de pedir un deseo.
A lo mejor Peter Pan se olvidó de su Wendy y hoy no hay cielo para volver al nunca jamás; puede ser que la nada haya sido todo.
El término y la cláusula han acabado,tal vez hoy sea un camino y mamá tenga lista las maletas para salir y cambiarlo todo.
Hay viejas fotografías en el tiempo en que fui feliz, viejos boletos de cine, los ojos tiernos e inocentes de mi viejo perro y su amo adulto.
Ahora mi camino va más allá de los cuadernos desgastados y las juergas hasta el otro día … La vida cambiante y matizada de un niño que soñó ser adulto,y ahora es otro de cuello blanco queriendo ser niño.

Maktub. Daniela Arboleda. (via palabrasenpastillas)

Bilingües:
Practiquemos un idioma nuevo hoy, usemos tu lengua con la mía.

Concupiscencia oral, Denise Márquez (via denisesoyletras)

Hay libros que me marcaron igual a un tatuaje. Recuerdo la época en la que leí El túnel de Sabato, La metamorfosis de Kafka, la Nausea de Sartre, El extranjero de Camus y El corazón delator de Poe, era un adolescente obsesionado con los deportes y, en sus ratos libres, pegado a un libro; después de esos no volví a ser el mismo. Soy lector desde muy joven, conocía la literatura que entretiene a un infante pero el día que descubrí a la literatura fue cuando leí a los mencionados. Después de ellos por mis manos pasaron Mann, Nietzsche, Goethe, Márquez, Rulfo, Azuela, Guzmán, Fuentes, entre tantos más en una pasarela literaria que no tenía fin. Sigue sin tenerlo. Sabato, Kafka, Sartre, Camus y Poe ya no están entre mis manos tan seguido pero siguen siendo los que me inspiraron, los que me hicieron desear escribir y no sólo eso, escribir como ellos. Estoy lejos de su maestría y alejado de sus estilos, el tiempo pasa y asumes a otros autores, otros estilos o intentas crear uno propio. No sé si sea correcto agradecerle a un autor pero les rindo tributo manteniéndolos cerca de mí. Ocupan el lugar de honor en mi repisa, junto a mi cama.

Reflexiones, Christian Guerrero. (via aveliteraria)